El nuraghe de Bidinnannari o Marasorighes (Ottana) está situado en el borde de una meseta traquítica (246 m sobre el nivel del mar) que domina el Riu Liscoi. A lo largo de este borde, en época prehistórica, se construyó un muro megalítico en obra poligonal sobre el que se apoya en parte el monumento; éste, a lo largo de unos 10 m, sigue el perfil rocoso del relieve con tendencia cóncava.
La construcción, de traquita rosácea formada por hileras de cantos rodados toscamente labrados, está rodeada de densos matorrales de lentisco y chumberas. El cuerpo central está formado por un nuraghe de corredor al que se añadieron posteriormente dos torres con un añadido frontal en tancato, lo que dio lugar a una planta subtriangular de esquinas redondeadas y alzado cóncavo.
La entrada, parcialmente subterránea y orientada al sur, es arquitrabada, con una abertura trapezoidal, y conduce a un vestíbulo corto y plano con bandas (de unos 2,5 m de longitud). Sobre éste se abre un pasillo recto que debió de conducir a la torre lateral de la izquierda, a la que también se accede a través de un pasadizo abierto en un corto lateral del patio. Desde la entrada, en efecto, a través del pasadizo de bandas planas, se accede a una pequeña sala rectangular diáfana (hoy abarrotada de escombros), en la que se abren las entradas al cuerpo central y a las dos torres laterales.
Un pasillo de unos 3,50 m de longitud, con seis losas de mampostería plana, conduce a la torre lateral derecha, de planta elíptica, hoy descubierta, presumiblemente en forma de tholos. En el interior hay dos nichos profundos; uno de ellos, con una abertura arquitrabada, atraviesa todo el grosor del muro del cuerpo añadido para llegar a la estructura del nuraghe original.
El estado de conservación del monumento es precario debido a la desintegración de la traquita.
Fuente: «Ottana: arqueología y territorio» de Giuseppa Tanda.
Fotografía de Marco Cocco.










